lunes, octubre 16, 2006

Normalità


Anoche dormí poco. No, no podría hablar ni siquiera de anoche, sino de hoy. Hoy fui a dormir a las 6 de la mañana, luego de q mis pasos la noche anterior me llevaran lejos de lo q mi cabeza había planeado, intuido, esperado. Tuve q despertarme temprano. Dormí tres horas. Fui a Ancón, a una casa que parecía más bien un museo marino. Dormí un poco más mientras iba, luego otro poco más ahí. Igual sensación de estar en automático. Luego de almorzar fuimos a caminar por la playa. Pero no a la de la gente, sino a una donde no había nadie. Un perro y su amo. Él le enseñaba trucos, ella era feliz. Un camino sin camino. El viento soplaba fuerte, tanto q era difícil caminar. Era casi como si tratara de impedirnos ir más allá. Delante nuestro apareció un pájaro muerto. Era como si hubiera sido crucificado, las alas abiertas, la cara y el pico hacia la izquierda, la panza hacia el cielo. No podía determinar q tipo de pájaro era, pero me pareció haber visto unas fotos similares el día anterior. Era extraño, porque en vez de sentirme asqueada como los demás, me sentí curiosa, observaba la expresión de su rostro, los ojos cerrados, expresión casi pacífica. No, más bien resignada. Decidimos dejarlo atrás. Seguimos avanzando, la perra de su amo se bañaba en el mar, sacudía las ubres, era feliz. The sun was up, the sky was blue. El viento parecía casi a nuestro favor. Otro pájaro muerto. Este era un pelícano. Este había sido mutilado. La cabeza estaba unida a las alas y a las patas, las patas las patas. El tronco estaba a unos metros, sin piel, parecía carcomido. El pico lo tenía hacia la derecha, mirando el mar, y la forma en que habían puesto las alas disimulaba la falta de entrañas. Este no tenía ninguna expresión, y mi curiosidad me llevaba a acercarme inocente y sin prejuicios para tratar de entender cómo lo habían partido. Seguimos caminando. Un grupo de plumas, como hechas pelota. Un barco abandonado, no grandísimo como para saber que no era el de Moisés, y otro pelícano muerto. Este estaba entero. Pico mirando hacia el barco, alas abiertas, echado casi de lado. Este parecía por momentos seguir moviendo el buche, pero era imposible porque también me daba la sensación de como si hubiese sido atropellado en la cabeza por una aplanadora. Los ojos estaban abiertos. Este si q murió conciente, pensé. Porque esperaba q los demás hubiesen muerto dormidos, que ni cuenta se hubiesen dado antes de irse al cielo (o de volver al cielo, porque ellos están siempre en el cielo, no?).
Y entonces era como si fuéramos niños descubriendo formas, figuras, y hacíamos teorías sobre el cómo podrían haber sido torturados, de repente como en parte de un ritual extraño, de repente alguien en busca de emociones, o de un color particular. Como cuando eres niño y quieres saber cómo te ven los demás cuando estás dormido, así q te pones frente al espejo y tratas de cerrar los ojos hasta el punto en que pareciera q lo están, pero tú, más astuto q el espejo, sabes que lo engañas y puedes finalmente mirarte a través de las pestañas y descubrir q te ves como cualquiera cuando duerme. O cuando prácticamente te encierras en la refri para saber hasta donde puede la puerta permanecer abierta antes de que la luz se apague. Habían unos chicos más allá, ellos escribían cosas en la arena. Los miré con desconfianza, ellos también a nosotros. Los culpamos con un movimiento de ojos. Ellos escribían más cosas, otro hacía una construcción, creo q era una especie de fontana di Trevi sin agua, moneditas, niños, japoneses, Marcello, Anita en medio de las aguas, policías, Audrey la princesa que quería vivir, la gelateria più buona del mondo, i cinque centesimi che sempre butto, i motorini 500 modello special, turistas, Antonio y la peruviana nelle loro vacanze romane – con vini e sigarette. Seguimos caminando. Un perro cuidaba las embarcaciones de alguien. Yo quiero robarme la azul desteñida que parece más bien color acero, pero que no se entiende que es y por eso la quiero, y la quiero para recorrer el mundo. Es la menos bonita, pero es especial. Hubiera traído a Memo. No, mejor que no, porque se iba a pelear con todos los otros memos de la playa, y seguro se llevaba la cabeza de uno de los pájaros. Seguimos caminando. El cielo comienza a oscurecerse, y el cuarto pájaro muerto nos espera. Es casi normal, el souvenir de la playa, la marca de nacimiento. Ya no hay sorpresa, y si no fuese porque estaba acompañada habría pensado que estaba soñando o en una realidad paralela, pero no, está el cuarto pájaro. Pico hacia la derecha, también mutilado, pero las patas están más bien separadas del cuello, y se nota el vacío, lo que no hay. Retrocedí, quería ver esta figura en perspectiva, y me di cuenta que la muerte no importaba en ese momento, que la muerte era la dueña del lugar, que estábamos invadiendo su espacio. Silvana me hizo notar que podíamos estar en una película de suspenso serie B americana, y yo me alegré, porque amo el trash. Pero luego pensó que estábamos en un capítulo de Scooby Doo, y que debíamos correr dentro de la cueva para resolver el misterio. Pero yo miraba las formas y me sentía tan sensible que nunca fui tan insensible. Seguimos caminando y encontramos una parte de donde la arena era más clara, parecía una playa de otro continente, llena de conchas muy chiquitas, y el agua era transparente. Recogíamos conchas, queríamos hacer una figura que Silvana pudiera darle a Alessandro de parte mía y del mar que ahora no tiene. Luego intentamos imitar la concha de donde yo salgo en el cuadro, era la Venus, pero no pudimos. El cielo se hizo muy claro y el quemaba muchísimo. Estábamos en un lugar que parecía atemporal.
Luego nos fuimos.

miércoles, setiembre 13, 2006

Tiempo nuevo, cuarto vacío.


Vacuidad. Vacuidad. Estoy en el tiempo del por qué o del nada, nada más?? A veces miraba por la ventana y veía en medio de todo este espacio de casas y norma ordinaria una luz sobre un techo. Ese techo era como una luz que me refería una representación teatral. Pasé un año esperando q se representase algo en ese telón sin tela, en ese espacio que parecía destinado a acción, pero nunca vi nada. Hoy está apagado. Hoy que hubiera sido el espacio ideal para convertirse en mi espacio de representación ideal, hoy que debía salvarme de tantos fantasmas, está finalmente apagado. Es como si hubiera estado siempre allì, frente a mis ojos, allì para mì, allì para que mi imaginación rica de imágenes fluya, està finalmente desmantelado. Ahora es solo un techo cualquiera, de una ciudad cualquiera, llena de cotidianeidad. El sur es una playa fantàstica. Estoy en el sur ahora, pero no hay playa, al menos no delante de mis ojos. Solo una pantalla. Una pantalla que trato de llenar de imágenes recreadas, pero que no funciona tan bien. Tu quèdate dentro, que acà afuera es un mundo muy feo.
Traccia. Traccia a seguire. Alone. Sei come un’alone blu. Nei miei ricordi di tenerezza, li dove c`era prima vita, ci sei anche tu. Come un’alone blu. Ti ricordi di quella pubblicità? Quella con cui cantavi e ti divertivi, che quasi quasi era la ragione principale per accendere la tivù ed essere felice per alcuni secondi?? Quanto era più bella la vita allora…
Ma speriamo che almeno sta volta, ma per questa volta almeno non ti spegnerai!! Cazzo!! Non ce la faccio più con queste cose che non riescono ad esserci, con queste cose a metà che non funzionano. Distruggerei con le mani la mediocrità che mi circunda, e magari, solo magari, riuscirei a beccare la felicità nascosta dietro i sassi di un’isola che ora si trova lontana. Come diceva quel Morrisey? Please for one’s in my life, please please please…era la canzone dell’ironia. Bowie ne sa qualcosa. Bowie ne sapeva qualcosa. Animale sociale, ha dovuto persino essere presidente del mondo, o almeno sindaco. E invece ora anche lui risuona alle mie orecchie come un sedicenne supliccante. Quanto di ragione ne avevi quando mi dicevi che non era libero albedrío ma libero arbitrio…eppure io testarda ho dovuto fare l’inchiesta a tutto il parco della tua fanciulezza e dei tuoi anni felici. No, io dovevo avere ragione. Chi cazzo sa come mai io non ascolto altro che i miei istinti. Quien sabe. Señor. Solo para llegar al día en el que digo: basta, mi arrendo, non ne voglio più fare la mia volontà, non mi ascolto più, mi fumo la mia ultima sigaretta e comincio un percorso di addii. Come ogni volta che sto per partire. La partenza si avvicina ogni volta di più. Me la sento. Vorrei saper scrivere. Vorrei saper fare tante cose. I just got scared, that’s all. Quanto in più posso chiedere che aver capito almeno una cosa nella mia vita. Quanto posso sentirme afortunada, inventando un lenguaje nuevo, amaneciendo henchida de aire, con los pulmones a reventar de tanta vida que me recorre, de tantas cosas que querrìa hacer y decir. Fermare le tue parole sarebbe come tentar di fermare delle cascate con le mani. E infatti, ma tutte le parole che non ho mai detto e che moriranno dentro di me? Ma di quelle non parlo, di quelle me ne frego, sbalordita davanti a tanta bellezza, stupita direi, di essere arrivata a questo giorno. At this moment you mean everything!
Troppo felice sta canzone. Demasiado, asì que duele. Duele todo el cuerpo, y las sensaciones que me hacen remontarme a mi época de sustancias, tiempo sustancioso, como un rico caldo para hacer risotto, y esto me hace correr, porque no puedo detenerme y quiero impedir que esta cosa vuelva a morir sin haber terminado una idea. Una sola al menos. Si, corro como esta canción. Oggi si parla di bucchi. Bucchi oscuri, non neri necesariamente, ma perche sempre si pensa che l’oscurità sia nera? La pace bianca. E che una stanza rossa farebbe si che una persona diventi piena d’ira. Poi, se una persona è rossa, dovrebbe avere dentro troppa ira? Troppa rabbia dentro da smontare il gran teatro del mundo. Bòh, uhhhhhhhhhhh, uhhhhhhhhhjùuuuuuuu. Cualquier lugar. Y si uno fuera música, que sería? Tendría huecos oscuros en medio? Tendría mis silencios entre un sonido y otro? El silencio no existe. Silence is sexy. Enjoy the silence.
Me maravillo cada vez más, pero esta vez es positivamente. Estas durando, estas resistiendo. Ni siquiera te toco, no te vayas arrepentir y luego me dejes. Porq siempre me dejas. Y quien sabe como asì lo haces, podrìa ser tu modo de permanecer entre mis pensamientos constantes, tu modo de trascender en mi cerebro y en mi logos. Y termino casi componiéndote una oda. Casi deseando con toda mi alma que te quedes conmigo, aun cuando se que no puedo llevarte adonde voy, aun cuando se que lo único que siempre me acompaña es mi cartera.